"A veces solo necesitas un lugar donde el tiempo se ensancha y las ideas encuentran sitio."
Residencias Sucamiño
Residencias · Sucamiño
Un refugio para crear, descansar y habitar el valle
Las residencias Sucamiño nacen como un espacio íntimo para bajar el ritmo. Aquí caben artistas, personas que viajan en furgoneta, profesionales en teletrabajo, familias que buscan descanso, participantes en talleres y quienes simplemente necesitan un tiempo de pausa en contacto con la naturaleza.
El valle ofrece silencio, caminos, zonas de bosque y una pequeña casa en proceso de restauración que se abre como refugio. Cada persona llega con su historia; Sucamiño pone el entorno, el cuidado y una mirada respetuosa hacia los ritmos de cada cual.
Durante la estancia podrás caminar entre robles y abedules, escribir junto a la ventana, investigar, diseñar nuevos proyectos o simplemente escuchar el bosque. Algunas residencias estarán vinculadas a procesos de creación artística, otras a bienestar, a investigación o a la participación en talleres y acciones comunitarias.
No buscamos producir más, sino vivir mejor lo que ya está germinando. Por eso proponemos estancias pequeñas, cuidadas y acompañadas con suavidad: tiempo para dormir, pasear, leer, conversar y dejar que el entorno también forme parte del proyecto.
¿Cómo puedes vivir una residencia Sucamiño?
Crear
Escritura, pintura, fotografía, vídeo o investigación. Un lugar para dar forma a proyectos que necesitan calma y continuidad.
Descansar
Personas que llegan en furgoneta, familias o parejas que buscan unos días de refugio, lectura, paseos y descanso profundo.
Conectar
Participar en talleres, encuentros TEA, actividades comunitarias o procesos de restauración del bosque y la casa.
Teletrabajar con calma
Personas que necesitan unos días de trabajo remoto en un entorno tranquilo, con caminatas cortas para despejar la mente.
Escenas de una residencia en el valle
Procesos materiales simples: pigmentos naturales, cuadernos, fotografías, objetos encontrados en los paseos. La residencia invita a trabajar con lo que el territorio ofrece.
Muchos procesos nacen de una libreta y una mesa junto a la ventana. El tiempo lento permite que las ideas se ordenen, que aparezcan intuiciones que en la ciudad pasan desapercibidas.
Las habitaciones son sencillas, luminosas y en diálogo con el exterior. No buscamos lujo, sino cuidado: ropa de cama agradable, silencio, vistas al valle y una sensación de refugio habitable.
Preguntas frecuentes
Para artistas, personas que viajan en furgoneta, profesionales en teletrabajo, investigadores, familias, personas con alta sensibilidad o TEA que valoran entornos tranquilos, y cualquier persona que necesite un tiempo de pausa y cuidado en el valle.
No siempre. Algunas convocatorias estarán vinculadas a proyectos concretos (arte, investigación, divulgación), y otras se centrarán en bienestar, descanso, procesos personales o acompañamiento a talleres y actividades del valle.
Sí. Una parte de las residencias estará pensada para furgoneteros que quieran estacionar cerca del valle, contando con un espacio de referencia, apoyo logístico básico y participación opcional en la vida de Sucamiño.
Estamos diseñando formatos flexibles: estancias breves (3–5 días), semanas completas y procesos más largos vinculados a proyectos específicos. La idea es adaptarnos a cada proceso y al calendario del valle.
Sí, desde una presencia suave: bienvenida, explicación del espacio, posibles caminatas compartidas y encuentros puntuales para hablar de procesos, siempre respetando la necesidad de silencio y privacidad.
Pronto se abrirá un formulario específico en esta página. Mientras tanto, puedes escribirnos a través del formulario de contacto de abajo contándonos quién eres, qué necesitas y qué fechas aproximadas te interesan.